El llanto de un bebé, en los primeros meses de vida, genera nerviosismo en muchas ocasiones a los padres, mientras tratamos de calmar al bebé, y nos adaptamos a dicha situación. Si no somos capaces de calmar al bebé, puede aparecer la frustración, al comenzar a aparecer en nuestra mente unos pensamientos negativos, relacionados con el no estar haciéndolo bien con nuestro bebé.

Si tratamos de aplicar pensamientos positivos, en lugar de estos negativos puede ayudarnos a modificar nuestro estado emocional. Pero claro, no en todos los casos es tan fácil y sencillo. En estos casos, puede ser de mucha ayuda el uso del mindfulness, una forma de vida que utilizando técnicas de meditación y relajación, ayudan mucho a mejorar la calidad de vida.

El mindfulness permite modificar situaciones de frustración variadas en la vida, como la que puede ocasionarse alrededor del llanto de un bebé, dado que a veces esperamos un tipo de vida con nuestro bebé y luego encontramos otra algo más dura. Trata de relajar la conciencia, evitando emitir juicios de los sentimientos y emociones, intentando reconducir la situación al aquí y al ahora.

Estas serían las fases a realizar:

  1. Detectar los sentimientos y emociones negativos del momento
  2. Establecer una respiración lenta y profunda, que ayude a calmar el sistema nervioso
  3. Ampliar la conciencia a otras situaciones que se producen en ese mismo momento
  4. Pensar en cosas que nos gustan

El mindfulness ayuda a mejorar el nivel de concentración en general, la memoria y la inteligencia emocional.

Es importante, el realizar esta actividad siempre en lugares con ausencia de ruídos, bien sea dentro de una habitación o sala cerrada o al aire libre, en el campo, un parque o una zona abierta cualquiera, pero siempre insistimos, con la ausencia de ruido. La postura, no tiene que ser muy especial, siempre que nos permita respirar de una manera correcta y relajada.

¿Cómo adaptar el mindfulness a los llantos del bebé?:

  1. Estar pendiente de las situaciones que rodean al bebé
  2. No siempre podremos eliminar el llanto
  3. Intentar imaginar qué puede estar pasándole
  4. Hambre, sueño, incomodidad, calor…
  5. Aceptar que los bebés lloran y que el nuestro a lo mejor más que otros

En ocasiones va a ser imposible el eliminar el llanto. Hay situaciones que determinados bebés se encuentran incómodos al cambiarles de ropa, quitar un pañal etc, por lo que son las típicas situaciones donde debemos empatizar con nuestro bebé y asumir el llanto en estas situaciones. Lo que sí debemos tener claro es no frustrarnos en estas situaciones pensando que lo estamos haciendo mal. En definitiva, en aquellas situaciones que no eliminamos el llanto, debemos cambiar cómo nos relacionamos con esta situación.